Catrin Finch procede de la costa oeste de Gales —«¡uno de los lugares más hermosos del mundo!», en sus propias palabras—, donde se la conoce como Katy Finch. «Mi hermano y mi hermana decidieron que era un nombre mucho mejor que el que me habían puesto, y ya había demasiadas Catrins en la escuela», recuerda en las notas de la carpeta del disco. En sus «notas para uno mismo», como ella las llama, confiesa que su instrumento, el arpa, ha sido determinante en su desarrollo vital: «Lo único que me ha sostenido a lo largo de todo este proceso es mi arpa. Es mi constante, mi fiel compañera; tocar música es la única manera que conozco de comunicar con fluidez mi ser». Las once piezas grabadas por la virtuosa arpista galesa conforman una colección de composiciones acompañadas de otras tantas notas dirigidas a
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