La Mar de Músicas navega con éxito entre el calor, el fútbol y la vanguardia global
Viernes, 17 de julio de 2026
SÍLVIA PÉREZ CRUZ (España), OUMOU SANGARÉ (Mali), MACHAKA (Ecuador), GILSONS (Brasil), SAN PEDRO BOFIM Y SUS MILAGROS (Ecuador).
SILVIA PÉREZ CRUZ protagonizó el concierto inaugural de La Mar de Músicas: casi dos horas y media de un gran espectáculo con el que la artista catalana celebra 30 años en la música y una decena de discos publicados.
El proyecto de la compositora, música y cantante de Palafrugell viene precedido del álbum ‘Oral_Abisal’ (Sony Music, 2026), que salió hace pocas semanas. Este trabajo dialoga entre lo familiar y lo profundo con un repertorio que se nutre tanto de sus propias composiciones como de revisiones y citas de referentes diversos entre la canción de autor, la canción iberoamericana y el flamenco. Acompañada de sus tres músicos habituales, además de otras voces e instrumentistas, el resultado fue un viaje musical que transportó al público por diferentes etapas, estados y atmósferas. Un proyecto extraordinario y una puesta en escena impecable con la que consiguió atrapar a todo el Auditorio Paco Martín, al que incluso dirigió en los coros de varios temas. A destacar, el emotivo dúo con su hija Lola Cruz, quien recién cumple la mayoría de edad.
Al igual que Sílvia Pérez Cruz ─se dice desde el festival que puede ser la artista que más veces ha pasado por el festival, el año pasado tuvo que suspender el concierto por lluvia─, la maliense Oumou Sangaré ha pasado por Cartagena en varias ocasiones y posee uno de los premios que otorga el festival cada año. Además de haber protagonizado el país subsahariano uno de los primeros especiales, es habitual encontrar a sus artistas en cada edición. En 2026, la reina de Wassoulou ha regresado para ofrecer un concierto de elevado voltaje. Elegante, poderosa y vibrante, reunió en el Patio del CIM a seguidores y compatriotas que la bailaron y aplaudieron con intensidad. Entre la tradición, el respeto y el amor se movió en los temas que interpretó, algunos de ellos pertenecientes a su último álbum, Timbuktu.
La 31.ª edición tiene como país invitado a Ecuador. Un especial que traerá a una decena de artistas y grupos, y dará a conocer la escena actual de una comunidad que tiene en Cartagena y Murcia un asentamiento muy importante desde hace dos décadas. No solo habrá música, sino también muestras de arte, cine y literatura.
SAN PEDRO BOFIM fue el primero en comparecer en la explanada del puerto. En solitario, ofreció un repertorio que se basa en la poesía y la canción de autor latinoamericana.
Seguidamente, en la Plaza del Ayuntamiento, MACHAKA —el cantante, compositor y productor de Quito— fue quien imprimió buen ritmo con canciones sostenidas sobre ritmos andinos, cumbia, electrónica, rap y pop. Con temas como «Las +593» logró poner a bailar a toda la plaza.
En el final de la noche llegaron GILSONS, trío brasileño formado por un hijo y dos nietos del legendario Gilberto Gil, quienes regalaron temas cadenciosos alrededor de la MPB (música popular brasileña), la música bahiana y el samba.
Como colofón, pasadas las 2:45 h y con un calor aún sofocante y una humedad alta que no dio tregua en toda la noche, ÁNGEL CARMONA ofreció una sesión dedicada íntegramente a la samba.
Una jornada inaugural redonda.
Sábado, 18 de julio de 2026.
FIDJU KITXORA (Cabo Verde), LOLABÚM (Ecuador), MARI FROES (Brasil), MONSIEUR PERINÉ (Colombia), BÁNDALOS CHINOS (Argentina), M. LACROIX (España).
A la vez que arrancaban los conciertos, se conoció la cancelación «por un grave motivo familiar» de la actuación prevista de MARIA ARNAL. Una noticia que dejó la noche sin uno de los directos más importantes de la jornada en el Auditorio Paco Martín, aunque el resto de la programación se mantuvo según lo previsto. En el escenario principal, la artista catalana hubiera compartido noche con los colombianos MONSIEUR PERINÉ, el proyecto de Catalina García y Santiago Prieto. El dúo colombiano, junto a su banda, presentó su nuevo disco Instrucciones para ser feliz, una excelente colección de canciones bailables, optimistas y disfrutonas.
Entre los nombres destacados del día se encuentra la brasileña MARI FROES: talento, sensualidad y MPB (Música Popular Brasileña) de la mejor factura. Una artista emergente de Belo Horizonte a la que hay que tener muy en cuenta. A primera hora de la tarde, en la Plaza del CIM, el trío caboverdiano afincado en Lisboa FIDJU KITXORA demostró una fusión de elementos tradicionales y vanguardia tan difícil de clasificar como original, respaldada por un primer álbum que promete un largo recorrido.
Por su parte, los ecuatorianos LOLABÚM dejaron una gran impresión en la Plaza del Ayuntamiento. Con una propuesta de música alternativa e independiente cargada de conciencia social y fuerza escénica, el grupo de Quito no dejó pasar la oportunidad de llamar la atención sobre la situación de su país y el riesgo de la pérdida de libertades.
Hacia el final de la noche llegó el turno de los argentinos BÁNDALOS CHINOS, quienes ofrecieron una sólida propuesta en el ámbito del indie, el pop, la psicodelia y la mejor tradición rockera latinoamericana.
La cancelación de Maria Arnal hizo posible que M. LACROIX, que inicialmente iba a amenizar los descansos entre los conciertos del auditorio, fuera quien cerrara la noche. Lo hizo con una estupenda sesión que navegó entre los sonidos argentinos y los ritmos colombianos de ayer y hoy, viajando desde la tradición hasta lo urbano.
Segunda noche en Cartagena bajo un calor sofocante que, gracias a las buenas propuestas en vivo, se hizo mucho más llevadero.
Domingo, 19 de julio de 2026.
LATORRE (Ecuador), PAPAYA DADA (Ecuador), ΣSTELLA (Grecia), SILVANA ESTRADA (México)
La programación musical del festival este domingo estuvo atravesada, literalmente, por la final del Mundial de Fútbol.
La tarde comenzó nuevamente con un calor asfixiante. A las 19:00 h, todavía con el sol pegando fuerte sobre el puerto, la Plaza del CIM dio el pistoletazo de salida con el dúo ecuatoriano LATORRE, un proyecto de electropop de resonancias andinas, ambientes planeadores y poética íntima. La cantante quiteña Renata Nieto lleva las creaciones que surgen de la tradición a la electrónica contemporánea; las recrea con un enfoque actual y las proyecta hacia el futuro con una delicada sensibilidad.
El festival cartagenero dedica este año su Especial a Ecuador, ofreciendo una muestra diversa de la escena musical del país andino. Así, la tremenda banda Papaya Dada armó una buena bulla en la Plaza del Ayuntamiento. Originarios también de la capital de Ecuador, son una de las formaciones más originales, divertidas y festivas del panorama. Uniformados con monos rosas, fusionan cumbia, chicha y música tropical en lo que ellos mismos denominan «chicha radioactiva»: un torrente de ritmos sin fin donde los metales y la percusión sostienen el repertorio. Llegaron con la firme determinación de que «quienes asisten regresen a sus casas más contentos de lo que salieron», y lo consiguieron sobradamente, terminando su actuación justo con el pitido inicial de la final de fútbol.
La griega Σtella (Estela Chronopoulou) fue la más afectada por el partido; actuó ante un aforo muy reducido, lo que no le impidió ofrecer una notable actuación. Su voz delicada brilló en temas de synth-pop, destacando especialmente cuando cantaba en griego en lugar de en inglés, idioma en el que su propuesta, aun siendo interesante, resultaba menos original. Cabe destacar a su guitarrista, quien regaló solos brillantes con trazos maravillosos de psicodelia y orientalismo.
El partido enfrentó a las selecciones de España y Argentina, dos rivales que «no debieran ser enemigas», como bien recordaba la noche del sábado la banda argentina Bándalos Chinos desde el escenario del Castillo Árabe. El resultado, ya lo saben: ¡victoria de la selección española! Enhorabuena a los deportistas y al equipo técnico que lo han logrado, alcanzando este hito por segunda vez en su historia. Felicidades también a todos los aficionados de ambos equipos por apoyar el encuentro con tanto entusiasmo, entrega y deportividad.
Aunque el concierto de Silvana Estrada se retrasó media hora, cuando la mexicana salió al escenario todavía se estaban jugando los últimos minutos de la prórroga, con el marcador empatado a cero. La joven artista regresó por tercera vez a La Mar de Músicas —esta vez al escenario principal— respaldada por una banda que la arropa a la perfección. Estrada posee una de las voces más importantes de la canción latinoamericana, dotada de una sensibilidad única y una fuerza escénica magnética. La cantante confesó que, aunque el fútbol no le importa nada normalmente, «cada cuatro años enloquece». Le tocó actuar precisamente durante los minutos más tensos del partido: «Nunca me había pasado esto», decía, a punto de estallar por unos nervios que solo se disiparon tras la victoria de España. En el Auditorio Paco Martín finalizó la gira de presentación del reciente disco Vendrán Suaves lluvias que la ha llevado por los escenarios de Europa.
Como bien sentenció Silvana Estrada, siempre se gana con la música… y, esta vez, también con el Mundial.
Lunes, 21 de julio de 2026.
MUSGÖ (España), PAOLA NAVARRETE (Ecuador), SONA JOBARTEH (Gambia), LILA DOWNS (México)
Lila Downs ha sido distinguida con el Premio La Mar de Músicas 2026, “por su singular fusión cultural: nacida en Tlaxiaco, en Oaxaca, su raíz indígena, mestiza y mexicano-americana ha impregnado una música que ha sabido convertir en vehículo de identidad liberadora, conectando un pasado milenario con el presente global”. De madre mixteca y padre estadounidense —como recordó la periodista y escritora Lara López sobre el escenario del Auditorio Paco Martín la noche del lunes—, ha cantado en castellano, zapoteco, maya, purépecha e inglés, además de mixteco. La reivindicación de la antropóloga, compositora y cantante mexicana se traslada también a su vestuario mediante el uso de textiles como documentos históricos femeninos, “como puentes generacionales, tan potentes como los temas que aborda en sus canciones: la migración, el feminismo y la colectividad”.
Tras recibir el premio, los agradecimientos y el recuerdo para el que fue el creador del festival —su director hasta su fallecimiento en agosto de 2018 y que da nombre al auditorio en el Parque Torres—, Lila Downs y su banda ofrecieron un fabuloso concierto en el que fueron desgranando temas de su nuevo álbum, Cambias mi mundo (2026), junto con piezas de discos anteriores y recuperando números de José Alfredo Jiménez. Con entrega, energía y pasión desbordante, “¡No se olviden que soy mexicana!”, dijo durante su pletórica actuación, en la que no dejó de bailar, cambiar de complementos para cada pieza y agradecer al público su cariño, en una noche nuevamente marcada por una temperatura sofocante y una humedad alta.
La actuación contó con invitadas como la portuguesa Carminho —que actúa en el festival este martes— y el joven artista andaluz El Nieto Manuel, con los que interpretó “La Llorona”. También compartió otro número junto a su hermanita mexicana Silvana Estrada —quien había protagonizado el concierto del día anterior en el mismo escenario—, que llamó «Reina Mexicana» a Lila Downs.
A lo largo de la tarde se sucedieron los conciertos en los habituales espacios de la ciudad de Cartagena. A orillas de las aguas del puerto, en la Plaza del CIM, estuvo Musgö; la cantante y arpista gaditana compartió piezas muy diversas, entre creaciones propias y revisiones, bajo una lectura con ecos flamencos, visión urbana y texturas electrónicas que ha ido desarrollando a lo largo de su década de trayectoria.
Seguidamente, en la Plaza del Ayuntamiento, subió al escenario Paola Navarrete, una de las artistas que están despuntando en el ámbito del pop en Ecuador.
En el espacio del Patio CIM ya ha habido ocasión para escuchar a grandes artistas africanos; en las últimas ediciones vimos al maliense Ballaké Sissoko, virtuoso de la kora que dedicó su concierto al maestro Toumani Diabaté, que acababa de fallecer. Sobre ese mismo escenario, este lunes se presentó Sona Jobarteh, cantante, compositora e intérprete de kora, una de las pocas mujeres que lo hacen profesionalmente a escala internacional. La actuación de Jobarteh cumplió con las altas expectativas que había generado: dotada de una voz sensual, se acompaña del instrumento tocando de pie y mostrando una tradición que conocemos por grandes divas como Oumou Sangaré —que actuó días antes en el festival—, evocando a Salif Keita —que actuó sobre ese mismo escenario en otra edición— o a Rokia Traoré. La artista gambiana reunió a decenas de africanos, algunos de ellos compatriotas con la bandera de su país, bajo el escenario, y dedicó uno de sus primeros temas a las mujeres, tanto a las africanas como a las presentes. Se trata de una artista a tener muy en cuenta que se presentó con su banda, con varios álbumes publicados y una presencia escénica notable.
La cuarta noche en Cartagena culminó con una actuación para el recuerdo de Lila Downs, que tras casi dos horas de concierto puso en pie a todo el auditorio, contagiando de felicidad a cada uno de los que allí nos convocamos para celebrar la alegría, el amor y el respeto por la tradición sin dejar de actualizarla.
La 31 edición de La Mar de Músicas continúa hasta el sábado 25 de julio, aunque ya no estaremos en Cartagena para seguir disfrutando de una edición en la que Ecuador tiene protagonismo, en el que hay suculentas propuestas del país latinoamericano junto a proyectos destacados de otros puntos del planeta.
Si puedes, ¡no dejes de pasarte por el festival!
Paco Valiente







