El grupo polifónico corso L’Alba ha grabado en directo su cuarto álbum. El repertorio que interpretan en vivo incluye temas de sus discos anteriores registrados en estudio. El espacio de la actuación y el público juegan un papel determinante en el resultado final; por eso, cada día es diferente. La palabra elegida para el título del trabajo tiene pleno sentido y no busca simplemente evocar la calidez del concierto: es también la expresión de un territorio, el de una Córcega arraigada en el pasado y, a la vez, abierta al mundo. «La tradición musical corsa no es estática, sino que evoluciona constantemente. Sitúa su música en la encrucijada de varias costas, ubicando a la isla dentro de su continuidad mediterránea», afirman los integrantes de L’Alba. El trabajo que realiza el conjunto se centra tanto en transmitir la herencia vocal como en integrar influencias de Italia, Grecia, Portugal o el continente africano. Así, cada número se convierte en un espacio de encuentro entre generaciones, culturas, memoria y creación. «Evoca todas las capas de su historia: la expresividad de su lenguaje, la fuerza de las voces entrelazadas y la riqueza de las armonías, pero también los ritmos externos que completan el conjunto», explican. El disco se grabó en diferentes emplazamientos de la isla mediterránea durante su gira. Cada interpretación posee matices, detalles y arreglos vocales únicos que dan forma a bellísimos sonidos evocadores de la tierra, el mar y el puro espíritu mediterráneo.
L´ALBA
Vivu
(Buda Musique, 2026)
www.budamusique.com

