Cheikh Ibra Fam describe su nuevo álbum como “un espejo de la belleza y la lucha de la vida”, en el que cada una de las canciones ofrece una faceta diferente. El cantante, compositor y multiinstrumentista senegalés lo ha grabado en estudios de Isla Reunión, Senegal, Francia y Canadá. El resultado es un trabajo tan diverso como personal, en el que ofrece reflexiones sobre el conocimiento, la fe, la unidad, la migración, el amor y el coraje, aportando herramientas para transformar las circunstancias personales. Lo hace fusionando el afropop, el soul y otros lenguajes musicales tradicionales de África Occidental desde una perspectiva moderna ─se inspira en el funk clásico de James Brown─ y asimilando sus viajes, experiencias y creencias. En las letras incluye referencias a los familiares que despertaron su curiosidad por la música en la infancia, celebra las bondades de la mujer africana y hace un llamamiento a la unidad conectando con la diáspora. El músico formó parte de la legendaria Orchestra Baobab, un punto de inflexión en su carrera que lo conectó con sus raíces y lo llevó por escenarios de todo el mundo. “Baobab despertó al África que dormía en mí”, reconoce. Actualmente se ha establecido en la Isla de la Reunión, desde donde sigue fusionando tradiciones e innovando.Para este proyecto, ha contado con el reconocido productor quebequense Simon Walls en Vermont y Montreal. El objetivo final de Cheikh es crear música que conmueva a los oyentes, a la vez que los anima a reflexionar, reconectar y redescubrir lo que realmente importa.