La colección Éthiopiques suma más de treinta volúmenes en los que recupera discos de los años dorados de la música etíope. En el número 31 vuelve a entregar grabaciones efectuadas por Muluken Mèllèssè (1954-2024) ─realmente se desconoce el año exacto, será uno arriba o uno abajo─, el cantante y batería inauguró la colección hace más de 25 años, con “Hédètch”, también era el primer álbum de Mèllèssè ─tenía solo 17 años─, y la ha vuelto a protagonizar en las entregas de los números 3, 10 y 13, en todas esas ocasiones acompañado por The Equators que lluevo fueron la Dahlak Band. En 1976 saca el que será uno de los últimos LP vinilo publicado en el país del cuerno de África ─la última referencia saldría en 1978, solo tres años después de irrumpir el nuevo soporte─, un formato que dejó de comercializarse al implantarse de manera masiva las cintas de cassette que desde entonces serán las reinas de la difusión musical (también en todo el continente). La colección de piezas que se escuchan surgen de aquel disco 33 revoluciones por minuto, está considerado como una obra absoluta del Groove etíope. También será el final de su final trágico a causa de la dictadura estalinista en marcha desde mitad de los setenta. La colección dirigida por Francis Falceto resulta fascinante, en cada entrega la música de unos años irrepetibles de la música africana.