Coincidiendo con el vigesimoquinto aniversario del proyecto, la banda eslovena lanza su décimo álbum. Desde el comienzo han estado ofreciendo conciertos, desarrollando trabajos y realizando colaboraciones. La frontera es el título del disco, en el que juegan a ¿quién será el primero en ver el mar? «Cuando llegamos a la orilla del mar, llegamos a una frontera», dicen desde el conjunto, «nos encontramos en el borde del mundo. Y sin embargo, en ese mismo borde, algo más se abre ante nosotros: un mundo nuevo, aún desconocido, y por ello aún más atractivo». Se refieren especialmente a las zonas fronterizas occidentales de Eslovenia, por las que la banda se mueve libremente en su imaginación creativa. Y reflexionan: una frontera divide pero también conecta, y es precisamente esta paradoja lo que las hace tan fascinantes. Surgen muchas preguntas más, como ¿hasta cuándo la banda podrá seguir vital, atractiva y artísticamente fresca? Por ahora, siguen reinventando la música tradicional a través de una perspectiva artística contemporánea, fieles a un principio: «la música tradicional es atemporal». Y sí, un cuarto de siglo desde su creación, siguen en plena forma.