El trompetista de origen ghanés Peter Somuah, ahora afincado en Róterdam, Peter Somuah Group, se ha posicionado como un puente entre culturas y continentes, un trotamundos que pone en contacto lugares distantes pero que, a la vez, se sienten próximos. Somuah plantea su nuevo álbum —el tercero, tras Letter to the Universe (2023) y Highlife (2024)— como “un viaje a través de diversos géneros que, a pesar de sus diferencias, permanecen profundamente interconectados”. En sus composiciones hay elementos y códigos sonoros del jazz post-bop, la música árabe, los ritmos latinos, el blues, el funk y las influencias de la música tradicional ghanesa Peter Somuah Group, para mostrar “el ajetreo de la vida, los viajes y las llegadas, las acciones universales que conectan a todas las personas”. Junto a Somuah, participan Anton de Bruin (Rhodes, órgano y teclados), Jens Meijer (batería), Marijn van de Ven (bajo), Danny Rombout (percusión), Heleen Vellekoop (flauta) y Nia Ralinova (chelo). Entre la tradición y la innovación, el trompetista busca la unidad en la diversidad y logra que la música actúe como un puente que conecta a unos con otros.