Ha dejado pasar dos años antes de lanzar su nuevo álbum, “una forma de mirar atrás sin dejar de avanzar”, se justifica Xabier Aburruzaga (Portugalete, 1978). El trikitilari y compositor vasco con su anterior trabajo revisó sus composiciones, ‘Aurrez Aurre [1]’ (Dndiskak, 2022) lo grabó en directo haciendo balance de las dos décadas de carrera, tomo piezas de los cinco álbumes que había sacado y las actualizó con nuevos arreglos para la ocasión; la cita fue en el escenario del Teatro Campos Eliseos Antzokia, de Bilbao, y se presentó en formato de sexteto. Con este disco, para el que ha elegido una palabra en inglés que se traduce como “gozar de”, disfrutar de lo que se hace, y viene a plasmar “la búsqueda constante de una nueva música”, confiesa Aburruzaga, “la alegría de encontrar algo nuevo en la tradición”. Un viaje creativo desde la raíz y la trikitixa, el acompaña desde muy temprano, con solo 7 años, cuando comenzó a aprender solfeo y tocar el tradicional instrumento. Suma un sexto disco, y trece nuevas piezas, en las que firma la música, y donde la letra de las canciones son de Xabier Paya, además de Iñaki Aurrekoetxea. A destacar, se acuerda del genial Astor Piazzola (‘A Piazzolla’) ─“el fuelle de su legado sigue vivo”, escribe Xabi a los veinte años de una primera escucha que no fue determinante y que ahora tras dos décadas de estudio, de composición y de búsquedas armónicas” lo entiende de verdad─; también recuerda el seminal ‘Kosmogonías’ de los gallegos Berrogüetto, en el que cantaba Xabier Díaz un alalá. Un disco para disfrutar escuchándolo, tanto como el propio Xabi componiendo, y tocando.