¿Por qué éramos pobres? Éramos pobres porque éramos pobres
El cuarteto holandés YĪN YĪN fusiona la psicodelia, el surf y elementos sonoros del sudeste asiático, y en su cuarto álbum, ‘Yatta!’ (Glitterbeat, 2026), la etiqueta de “disco cósmico” (UNCUT) sigue siendo una buena puerta de entrada al proyecto. La fuente original de la que se alimentan está en un par de álbumes recopilatorios de música psicodélica de guitarra de los años 60 y 70 del sudeste asiático, recuerdan que fue como encontrar un tesoro en el que toda la información de que disponían se encontraba en letras tailandesas o símbolos chinos. Por nombre de grupo, el “Yin Yang trata sobre el equilibrio entre dos fuerzas diferentes, y Yin Yin significaría esencialmente dos fuerzas negativas que no pueden alcanzar un punto en común. Por lo tanto, YĪN YĪN trata sobre encontrar el equilibrio en lo desequilibrado” explica el batería Kees Berkers, la banda se completa con Remy Scheren (bajo), Erik Bandt (guitarra) y Jerry Scheren (teclados). El título que han elegido es una frase japonesa que significa ‘¡Lo logramos!’. La escucha de los nuevos temas, unos aptos para bailar, y otros para viajar sin moverse del sitio─, grabados refleja el disfrute tocando juntos explorando ritmos, estilos y texturas, sin prejuicios.
La acordeonista y compositora finlandesa Tija Niku se ha inspirado en estilos de danza folclórica nórdica para las piezas que ha creado, arreglado y grabado para su cuarto trabajo, ‘Tovi’ (2026), una autoproducción. El álbum también representa el mundo sonoro de inspiración balcánica que ha caracterizado su música. Niku en las improvisaciones se muestra especialmente reveladora, revelando un amplio rango tonal y su expresiva paleta de colores. Residente en Helsinki, le ha dedicado cinco años, desde que sacó ‘Hetkessä’, un tiempo en el que el mundo no ha dejado de cambiar como ella misma ─una pandemia mundial, ha sido madre, y la pérdida de su propia madre,…─. El resultado de los últimos años es, un álbum que refleja transiciones, un paisaje sonoro que equilibra la melancolía con luminosos estallidos de alegría.
Quienes contribuyeron a revolucionar la música moderna etíope fueron los apátridas Kevork Nalbandian y, sobre todo, su sobrino, Nerses Nalbandiani Houssié Nezses (1915-1977), un armenio profundamente etíopeizado conocido como Nalbandian el Etíope que obtuvo su nacionalidad por sus servicios a la música en el país africano. La música recogida en el número 32 de la fabulosa serie Éthiopiques: Nalbandian The Ethiopian & Either/Orchestra (Buda Musique, 2025), muestra lo que se podía escuchar en el país del Cuerno de África a mediados de la década de los 50 y principios de los 60, un espacio musical dominado por las big bands de posguerra, y una alegría que se vivía aún antes de la finalización del conflicto mundial cuando se restauró la paz tras la invasión italo-fascista de 1935-41. La redistribución de la nueva música con un gran despliegue de instrumentos de mental formó parte de la resurrección en vísperas de la explosión del ‘Swinging Addis’, electrificando definitivamente la banda sonora del fin del reinado imperial.
Mara Aranda culmina la pentalogía ‘Geografías de la Diáspora’, iniciada en 2017, con el volumen ‘Sefarad en el corazón de la Antigua Yugoslavia’ (2026), en el que ha grabado una decena de piezas canciones líricas y un solo romance, todos de la región de Bosnia. Este trabajo de la investigadora, compositora y cantante valenciana ─Cendraires, L´Ham de Foc, Aman Aman, Al Andaluz Project, Solatge,…─ le preceden los discos, con un nutrido libro con textos firmados por especialistas, que ha dedicado a otros puntos del área del Mediterráneo a los que llegó la diáspora sefardí tras la expulsión de la península Ibérica en 1492: Marruecos, Turquía, Grecia y Bulgaria. Sarajevo fue llamada la ‘Jerusalén de los Balcanes’. Símbolo de la multiculturalidad es la Hagadda de Sarajevo, manuscrito sefardí que fue realizada en Barcelona en 1350, en hebreo propio de toda hagadá ─narraciones de la tradición oral hebrea─ y que es leído durante la Pascua judía. Acompañan a la grabación escritos de Jonna Rock y Oro Anahory-Librowicz.
Grabado en junio de 1977 en Kirios Studios, en Madrid, el único disco de hicieron los valencianos Cotó-en-Pèl se ha reeditado en formato de LP vinilo, ‘Holocaust’ (Mascarat Discos, 2026) cuenta con la remasterización a cargo del compositor y músico Pep Llopis, miembro de la banda en el órgano, sintetizadores, melotrón y voz, con Carles Pico en las guitarras eléctrica y acústica, Paco Cintero en el bajo, corneta y voz, y Vicent Cortina en la batería y percusión. Se trata de una joya del rock progresivo que ha hizo en España en los setenta, una grabación que seguía la estela desarrollada desde la vanguardia laietana en Cataluña, al estilo de Pink Floyd, Eloy, Novalis o King Crimson. Una pieza de colección, los vinilos originales son muy apreciados, buscados y cotizados por coleccionistas en todo el mundo. Se hará una presentación de la nueva edición del emblemático álbum de música progresiva el próximo 7 de febrero a las 19h en la tienda de Discos Oldies (Carrer de la Mare de Déu de Gràcia, nº 6) de València.
Escritora, ensayista y dramaturga, da clases en una universidad que no la aceptaría como alumna confiesa Brigitte Vallaso en la breve biografía que acompaña la edición de ‘La fosa abierta. Anarchivo emocional de un milagro económico’ (Anagrama Argumentos, 2026). Hija de campesinas, ha pasado por la cátedra Mercè Rodoreda en la Universidad de Nueva York (CUNY), como residente en Academia de España en Roma y es docente en el Màster de Gènere i Comunicaciò de la UAB. Los libros ‘PornoBurka’ (2013), ‘Pensamiento monógamo, terror poliamoroso’ (2017), ‘Lenguaje inclusivo y exclusión de clase’ (2021) y ֹ‘Tríptico del silencio’, tres libros escritos y publicados en sus tres lenguas maternas, preceden al que sacará el próximo 28 de enero. Vasallo impugna dos silencios: el de la historia familiar, impuesto por la violencia de género, y el de la historia política, impuesto por la dictadura y la Transición. “Una memoria sin monumento que arranca en el lugar de origen de su familia, la sierra de Chandrexa de Queixa, y se expande hacia los márgenes de la historia oficial”, expone. “Su eje es el desmantelamiento del campo precapitalista en el sur de Europa con la llegada de los llamados milagros económicos de los años cincuenta, y la identidad de las mutantes descendientes de aquella diáspora, huérfanas de sentido”. Una narración entre la tradición oral y la literatura escrita, la memoria individual y el reto colectivo.
Paco Valiente
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